¿Partido Socialista Libre Federación?

 ¿Partido Socialista Libre Federación?

Carlos Martinez

 

Cuando surge un partido, la respuesta de muchas personas suele ser “otro más” y “¿Qué os diferencia de otros?” Ante esto hay que señalar dos cuestiones, la primera es que es un derecho democrático y de prosperar o no, de sus militantes depende y su coherencia e inteligencia, así como de los resultados que tenga. La segunda es que sus promotores y promotoras entendemos que hay un hueco no cubierto en la arena politica o más bien en la lucha social y popular. En el movimiento socialista hay hueco pues abandonado y entregado este campo al socioliberalismo e incluso al liberalismo, salvo en las minorías socialistas de varios partidos de la II Internacional; el DSA o el Partido Laborista, poco queda.

La contrarevolución conservadora de finales del siglo XX así como el neoliberalismo que la empujo, con la inestimable ayuda de la llamada tercera vía de la socialdemocracia, el blairismo y en España de forma anticipada el felipismo, se llevaron por delante y dejaron sin ideas propias a la socialdemocracia que quedó como otro soporte más del sistema capitalista. A los partidos comunistas se los llevó por delante la caída de la Unión Soviética en Occidente, excepto grandes enclaves en Asía o Cuba, pero con un comunismo burocratizado, autoritario y en Asia con grandes déficits de justicia, igualdad y reparto, más bien la dirección politica del capitalismo nacionalista, sin bien con la liturgia estalinista más pura.

Entradas en crisis las escuelas socialistas, el populismo levantaba la cabeza en América Latina y algunos estados europeos como España e Italia con versiones diferentes, los 5 Estrellas y Podemos. Pero el populismo europeo de izquierdas incluida la experiencia francesa y alguna más, tiene mucho de postmoderno y transversal, además se aleja de la lucha de clases e incluso llega a negar a la clase obrera. Por tanto la izquierda de clase y por el cambio social se puede reclamar del izquierdismo, pero corre el serio peligro de ser sectaria, de vocación minoritaria y convertirse en una capilla o secta.

El socialismo de origen marxista que bebe de personas como Marx, Jaures, el primer Kaustky, Pablo Iglesias, Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Largo, Allende o en nuestros días Jeremy Corbyn y Bernie Sanders, Alexandría Ocasio además de Pepe Múgica entre otras y otros, nunca ha tenido vocación minoritaria, ni sectaria, ni autoritaria. Hundiendo sus raíces e impulso en el movimiento obrero, es transformador, de clase, feminista y profundamente republicano en el doble sentido de plenos derechos democráticos y ciudadanos y gobierno democrático pleno. Libertad, pero con igualdad y reparto de la riqueza. Sabiendo que enfrente la clase poseedora va a impedir por los medios que sea que la democracia de existir solo sea nominal, como mucho liberal y siempre vigilada por los poseedores, que en cualquier caso por detentar la riqueza, desde fuera de gobiernos y parlamentos con chantaje, extorsión, su capacidad de crear empleo o no y en la actualidad mediante la especulación de capitales y su movilidad internacional y la deuda, la deuda mal llamada pública que ellos mismos generan, controlan y cobran, mandan en gobiernos e imponen su pensamiento.

Un partido socialista debe poner todo esto encima de la mesa, informar de ello y proponer y promover las fórmulas para enfrentarse a esa situación. Un partido socialista no es un partido de un pueblo, sino de las clases trabajadoras y populares. Denuncia y combate a la Troika, los medios de “regulación” siempre favorables a los intereses privados, es un partido de paz y por la paz y por tanto se opone a grandes alianzas militares.

El programa laborista ha sido un ejemplo, se fue a unas elecciones con las ideas claras y en defensa de la población sin más cálculos. Tuvieron fallos como no calibrar bien el efecto Brexit, pero en modo alguno por cálculos electoralistas han renunciado a las nacionalizaciones y la redistribución del crédito o los servicios públicos. En la historia hay muchos ejemplos de éxito y con gobiernos, desde Chile y Uruguay a la propia Gran Bretaña o la Suecia de Olof Palme. La propia primera victoria del PSOE de González fue un acto abrumador de voluntad de cambio y reparto que inmediatamente su principal actor frustró y defraudó.

Queda pues estar al servicio de las reivindicaciones obreras y populares y no esconderse tras “el arte de hacer lo posible” en un mundo, no solo en España, donde las grandes patronales y las multinacionales obtienen sus beneficios principalísimos de bajar los salarios, impedir la libertad sindical por los hechos y no pagar impuestos, lo cual y sobre todo perjudica también a las clases populares y trabajadoras. La clase trabajadora, sea cual sea su composición sociológica necesita su partido y esa es la tradición socialista y la base originaria del socialismo, es ser el partido de la clase y hacerlo sin complejos ni tesis doctorales que aconsejen un interclasismo justicialista.

El socialismo hunde sus raíces igualmente en la Conferencia Internacional de las mujeres socialistas y siempre ha reivindicado a pesar de sus contradicciones la lucha de las mujeres obreras, de las mujeres. Desde Flora Tristan socialismo y feminismo transformador van unidos y desde sus orígenes el socialismo siempre ha estado frente al negocio de la prostitución y por su final. Sin ambages y sin puertas giratorias, junto con el anarquismo. De hecho el 8 de Marzo conmemora una lucha obrera de mujeres obreras del textil, vilmente asesinadas por hacer una huelga.

Por eso lejos del pensamiento e influencia neoliberal hace falta un partido socialista que lo sea sin ambages, beba de sus raíces, analice la realidad sociológica y sepa que sí que hay clase obrera y además en Occidente es multiétnica y multicolor ya. Que todas y todos los trabajadores del mundo tienen derecho a moverse, buscarse la vida y desde donde sea que trabajan luchar por mejorar sus condiciones de vida. Hoy la razón de estado impone coronas, precariedad, pobreza inducida para que otros sean más ricos, guerras e invasiones e impone aceptar una realidad injusta ante la que hay que rebelarse.

Sin utopía la izquierda, no es izquierda y no transforma, solo administra, pero claro, administra para otros.

En resumen, partido de los y las trabajadoras que defiende sus reivindicaciones, es republicano, feminista y federalista. Los socialistas siempre defendieron los derechos de los pueblos y el ejemplo de Polonia a principios del siglo XX es paradigmático al igual que el importante papel de los socialistas en la independencia de Irlanda que los partidos católicos siempre han ocultado. Por eso defender el federalismo y lo que eso verdaderamente conlleva, es decir derecho a la libre federación es igualmente importante.

A nosotras las lecturas de los clásicos y las clásicas del socialismo nos llevan a estar precisamente al día y plantear sin disimulos la necesidad de un socialismo que este a la altura del siglo XXI y lo que estamos viendo es el aumento de la pobreza, la precariedad, el empleo sin derechos, el tener que poner los propios trabajadores y trabajadoras sus propias herramientas de trabajo, la ausencia real de libertad sindical, el retroceso de la democracia y el incremento de las guerras, las injerencias neocoloniales, los golpes de estado y agresiones constantes contra gobiernos que tratan de defender las soberanías nacionales, las amenazas de los capitalistas contra cualquier intento de mejorar condiciones de vida y una desigualdad creciente, todo ello en un mundo gracias a internet cada vez más controlado por los poderosos y sus agencias de control de su orden injusto. Ante esto hacen falta partidos socialistas en el mundo que sepan y quieran enfrentarse a esta situación tal como nuestros padres y madres políticos hicieron y no como permita “Davos” en un mundo cada vez más injusto y por ello encima en emergencia climática y cada vez con más catástrofes ¿El capitalismo ha triunfado?

SOCIALISMO el sueño necesario

SOCIALISMO el sueño necesario

Carlos Martinez secretario general del PSLF

 

Martin Luther King el gran líder negro de los derechos civiles en EE.UU, persona de izquierdas y socialista afirmó en su discurso más famoso “he tenido un sueño” y tras anunciar ese sueño, hiló un programa, que partía de un sueño de libertad, igualdad, fin del racismo y democracia. No puede haber socialismo, sin soñar primero una sociedad diferente, nueva, justa y que permita a las gentes buscar la felicidad sin ser explotadas, ni oprimidas.

El soñar es necesario para hacer politica o de lo contrario se termina haciendo gestión –que no es lo mismo- además de acabar renunciado a las ideas, los programas o las promesas. Si no ilusionamos, no conseguimos cambiar las mentes no habrá socialismo. Lo cual no quiere decir que todo sea soñar. El socialismo se construye, se trabaja, se crea con esfuerzo colectivo y en libertad, sin libertad no hay socialismo, hay otra cosa.

Las derechas españolas, están construyendo un sueño y un imaginario lleno de sentimientos y con la ilusión de una España, unida y constitucional. Algunos incluso defienden la Constitución del 78 y al mismo tiempo entonan “el cara al sol” el himno de la Falange. Difícil encaje. Pero les da lo mismo. Nunca nos dicen que España quieren, pero sobre todo para que quieren España ¿Acaso la España de la precariedad, la reforma laboral que solo beneficia a los explotadores; la de encarcelar a todas y todos los disidentes; la de los alquileres por las nubes, la pobreza laboral; la contaminada, la que convierte la salud en un negocio, la que desea ser una colonia de Trump? Pero crean una ilusión y lo demás da igual. Trabajan las derechas para las multinacionales, los y las oligarcas, los ricos o la carencia de bienestar, pero da lo mismo. Hay una ilusión, España. La España de la oligarquía madrileña que nos domina, explota, vacía el territorio y encarcela desde Madrid a quien se atreva a llevar la contraria. Pero eso se oculta bajo el manto de España. Ese sueño vende y mucha gente se lo compra. Pero es que al otro lado, nadie sueña.

La II República llegó cuajada de sueños y sus promotores querían cambiar el régimen del caciquismo, el voto censitario, la más absoluta pobreza para las clases populares y las guerras coloniales donde se enviaba a campesinos pobres y analfabetos a morir por la patria, que Alfonso XIII representaba. Introducirían a España en la modernidad. Pero no solo eso, reforma agraria, voto femenino, ley de términos municipales, más de 6000 nuevas escuelas públicas en menos de un año… Soñaron y además la clase obrera soñó con el socialismo o el comunismo libertario (anarcosindicalistas de la CNT) y la revolución social. Se pusieron a construir y trabajar, lograron traer la democracia hasta que una vez más las derechas monárquicas organizaron un golpe de estado y tras fallar este, iniciaron una cruel guerra de exterminio de sus oponentes.

La derecha siempre trunca los sueños de la izquierda en el mundo entero. La democracia les sirve tan solo si ellos gobiernan.

Por eso ahora tras un acuerdo de progreso que apoya a una coalición de progreso, que por cierto no llega como un sueño de cambio real, pues eso supondría cambiar muchas cosas, entre otras la constitución y poder votar que jefatura de estado queremos, sino con la voluntad de resolver las cuestiones más nocivas de la legislación conservadora, se encuentran a una derecha que a pesar de ello no se conforma.

El problema es que nadie dice ahora la verdad y la verdad es que no es la derecha la que salta defendiendo los privilegios y las castas judiciales, funcionariales y familiares que detentan el poder económico, jurídico y económico, sino que son los propios estamentos y las más altas magistraturas del estado las que hacen la oposición y dictan a las derechas las acciones a seguir, comenzando por burlar incluso la justicia europea.

Un fuerte aliado es la CEOE y la gran patronal que avisa que derogar la reforma laboral y subir salarios será muy malo y perjudicará al empleo. Ya avisan. Van a por todas y lo hacen porque a estas alturas del siglo XXI el capitalismo extrae sus beneficios de lo que hurta en salarios y en derechos a los trabajadores y trabajadoras, así como de los impuestos que no paga y sin embargo utilizar el estado en beneficio propio para hacer más negocio.

Hoy en día no hay nadie más keynesiano que el alto directivo de una multinacional o un gran empresario.

Frente a esto solo la fortaleza y la coherencia pueden resistir. Pero para resistir y vencer es imprescindible contagiar el sueño socialista, la convicción socialista y contagiar de ella a las clases populares y trabajadoras. No somos pueblo, somos clases, somos trabajadoras y trabajadores, con empleo, sin empleo, pensionistas o en los institutos y facultades. Somos una sola clase a la que otra pretende embaucar con su sueño, el mismo que esconde que la mayoría estamos para producir para ellos cada vez con menos salario y derechos, eso o el caos.

Como hemos vuelto a principios del siglo XX en derechos salariales y sociales, no tenemos más remedio que volver en todo, incluida la ilusión socialista. Creo que muchos gestores socialdemócratas, socioliberales o populistas debieran a releer ciertas lecturas de juventud o leerlas si no las tuvieron. Claro que a veces uno tiene la tentación de recordar ese refrán de sindicalistas de clase en la transición, hablando sobre quienes escalan: “entre jefes no nos vamos a joder”.

Frente a la derecha golpista, atender y ya las demandas de la mayoría social

Frente a la derecha golpista, atender y ya las demandas de la mayoría social

Carlos Martinez secretario general del Partido Socialista Libre Federación

 

La formación de Gobierno exige no tan solo una coalición PSOE/UP a todas luces insuficiente, sino conformar una mayoría del gobierno en el Congreso al objeto de poder aprobar presupuestos y tomar medidas de avance social ante una derecha, no ya echada al monte, sino golpista y que lanza serias amenazas golpistas y desestabilizadoras contra la libertad, el trabajo digno, la igualdad real de las mujeres, la justicia redistributiva y los derechos a sanidad, educación laica y pública y los derechos de los pueblos y sus reivindicaciones.

El programa de gobierno PSOE/UP presenta muchas carencias y no rompe con la Troika y sus imposiciones de austeridad y recorte del gasto, así como que queda corto en programas reales para erradicar la pobreza, como es la renta básica. Igualmente tiene serias lagunas en asuntos educativos, lucha contra las privatizaciones y deja muy en el aire el asunto de las pensiones. Por eso es necesario incidir en las demandas de la mayoría de la población, de la que importantes sectores, está sufriendo y mucho, malviviendo en muy duras condiciones.

Las derechas no desean medidas contra la pobreza, contra la precariedad, contra el sufrimiento de millones de personas que no llegan a fin de mes, un justo reparto de impuestos y se oponen a todo lo que sea restringir los privilegios de los y las ricas, escondiendo todo esto tras su amor a España y la defensa de su unidad. España para el rey y los de siempre: los poderosos, las multinacionales y la oligarquía madrileña y/o radicada en Madrid que vive estupendamente rapiñando a todos los territorios de su España y vaciándola de habitantes para nutrirse de mano de obra esclava. Esa es la realidad. Como pueden ver las derechas tras la investidura, algo en peligro, algo, insisto, pues se tornan golpistas y enseñan su verdadera cara dictatorial.

Ante esto, vamos a reclamar del gobierno incompleto que se forme, medidas de profundización democrática, laicismo y libertad de expresión, sindicación y reparto de la riqueza. Eliminación de medidas discriminatorias contra la mujer, freno en seco a los asesinatos machistas de mujeres, no a los vientres de alquiler y abolición de la esclavitud y negocio sexual. Derogación de la reforma laboral, defensa del sistema público de pensiones, subidas salariales y vida digna. Un futuro para la gente joven y defensa de lo público. Vamos a defender las reivindicaciones de quienes sufren y de las clases populares que sí que pagan impuestos y son víctimas de la corrupción, de los recortes y privatizaciones.

Un partido obrero y socialista, está para defender los intereses de su clase, de las clases populares y no para hacer la ola a nadie, ni suspira por un cargo o prebenda. Esta para construir justicia e igualdad. Además en las actuales circunstancias políticas, la existencia de un partido obrero y socialista es imprescindible.

Por eso estaremos con las reivindicaciones y los avances.

Tampoco se nos escapa la actitud fría y distante de la muy reaccionaria corona. Con Borbones nunca habrá solución federal.

La justicia del rey está acaparada por las derechas, gracias a los gobiernos Rajoy y excesivas contemporizaciones con una judicatura heredada del franquismo, cuyos órganos de gobierno controlan jueces derechistas, politizados y machistas. La justicia, no actuará como protectora de los intereses generales, sino de las minorías más acaudaladas y las ideas más reaccionarias y esto también lo debe saber el futuro gobierno.

Vamos a seguir reivindicando. Si no lo hacemos, cederemos ante una patronal cruel, mezquina, rentista y que vive de expropiar derechos, salario y lo público.

El capitalismo más cruel impone su ley

El capitalismo más cruel y decimonónico impone su ley

Carlos Martinez es politólogo y secretario general del Partido Socialista Libre Federación

 

Estamos viviendo una regresión en los derechos laborales, el salario y la calidad del empleo, terribles. Todas las conquistas históricas del movimiento obrero están siendo eliminadas. Las llamadas nuevas profesiones del sector servicios, las comunicaciones y la logística están sufriendo una transformación de trabajo remunerado en esclavitud sin decencia ni principios por parte de capitalistas, empresarios sin escrúpulos (Una aplastante mayoría. En el caso de medianos y pequeños agobiados por la competencia desleal de las multinacionales y grandes superficies) y gobiernos que miran para otro lado o simplemente protegen a los poderosos y dejan hacer legislando la desregulación laboral.
El mundo del trabajo se ha convertido en una jungla donde solo impera la ley del más fuerte que siempre es el capitalista y el empresario esclavista.

Los sindicatos en muchos casos vendidos y sin fuerza para nada, son incapaces de proteger, defender y organizar a la clase trabajadora que en casi todos los casos ignora lo que es y su fuerza.
Ante esto y fruto de la incultura obrera y el desconocimiento del mundo en que vivimos, embrutecidos por planes de estudio pensados para hacer analfabetos y analfabetas culturales, los desesperados, las violentadas y empobrecidas ya no confían en nadie, hartos de discursos vacíos y de ver que solo los ricos se hacen más ricos e imponen su ley.

Ante esta miseria moral provocada, las extremas derechas crecen y ofrecen un enemigo fácil de derrotar, el más débil, la más débil, el extranjero oscuro, la chilaba pobre, los de fuera, las mujeres. La extrema derecha, solo garantiza más poder para los ricos y estos como lo saben apoyan a la extrema derecha ¿O acaso VOX no tiene múltiples aportaciones y apoyos empresariales? Como Bolsonaro o Trump. No seamos ingenuos.

Ante esta situación unos imbéciles han inventado lo transversal y predican que no hay ya clase obrera y yo me pregunto ¿Que son las cajeras de supermercado, las kellys, los camareros y camareras, las dependientas de comercio y los comerciales o la gente del teletrabajo sino pura clase obrera aunque no lo sepan?
La culpa es de los partidos obreros que han renunciado a serlo. De los «ciudadanistas» patrióticos, cuando el Trabajo solo es fuerte si está organizado como Trabajo.

El liberalismo verde, el nuevo interclasismo progre no dice que quien destruye el planeta y promueve y va a seguir promoviendo la destrucción de la raza humana es el capitalismo.
Hay por tanto que reemprender la organización. Volver a construir los partidos de la clase trabajadora y levantar nuevamente la esperanza socialista.

El ejemplo actual del laborismo británico es una esperanza y un ejemplo a pesar de sus dificultades y problemas. A Corbyn incluso tipos que dicen ser socialistas, en realidad jornaleros del capitalismo global, se lo quieren cargar y lo intentarán una mil veces.
Por eso necesitamos partidos que digan lo que son, no que mientan con su nombre y digan alto y claro que quien está fracasando es el capitalismo que hoy ya no obtiene ganancias de la producción sino de robar salarios a sus empleados, poder despedirlos gratis e instaurar un terrorismo capitalista y nada democrático, porque ya no reconocen ni respetan los resultados electorales, menos los derecho humanos de sus empleados o trabajadoras. Por qué no recocer un resultado electoral es dar un golpe de estado y un golpe de estado en Europa es la amenaza, la extorsión a gobiernos y parlamentos y esta se produce a diario.

Por eso hay que decir las cosas claras, ofrecer objetivos concretos organizando a las y los iguales para conseguir la igualdad, el reparto de la riqueza y la democracia en favor de todas y todos. Pero para ello mejor que llenar plazas y vaciarlas a las catorce, veinticuatro o dos horas es construir organización que sea capaz de llenar esas plazas pero durante años seguidos y conseguir avanzar en libertad hacía la justicia y la redistribución, hacía lo público y lo común. Peor no podemos estar con la pandilla de mangantes que domina el mundo.
Dicho esto, no solo escribo y grito desde un ordenador, también actúo y humildemente organizo.

Corbyn y el laborismo referente europeo del socialismo de cambio

Corbyn y el laborismo referente europeo del socialismo de cambio

Carlos Martinez es secretario general del PSLF

 

El viernes 22 de Noviembre toda la prensa se hacía eco del manifiesto electoral del Partido Laborista. Ha supuesto este programa todo un aldabonazo en la reconstrucción del socialismo con principios e ideas transformadoras y sobre todo un referente de lo que debe ser un programa de un partido del Trabajo, de la clase trabajadora, de la juventud sin futuro, del nuevo precariado, así como enfrentado la desposesión de la clase trabajadora de todos sus logros y conquistas y la consiguiente destrucción de los sistemas de becas, ayudas sociales, vivienda pública, privatización de los transportes y destrucción del bienestar y el sistema público de pensiones. Un programa de reformas es cierto, pero de reformas imprescindibles y socialdemocracia consecuente y de clase.

El programa laborista y Jeremy Corbyn no despiertan simpatía en la España de la progresía oficial del reino y el apoyo del PSOE al laborismo queda muy lejos de ser más explícito. El grupo PRISA lo ataca sin piedad y el viernes Miguel Ángel Aguilar se despachó a gusto contra el líder laborista, con una fobia derechista y neoliberal que nunca ha tenido para denunciar las malas prácticas de sus amigos del sector derechista, centralista y monárquico del PSOE, vamos toda una lección de anti socialismo. Además tratar de establecer algo falso y es una relación Labour-Podemos, pues el partido laborista que no es populista sino de clase y socialista clásico nada tiene que ver con la formación morada. El problema es que el neoliberalismo e incluso el socioliberalismo más conservador miran con mucha preocupación que en el eje del imperio están surgiendo precisamente las fuerzas que están reorganizando y rearmando el socialismo democrático de la mano de Jeremy Corbyn y de Bernie Sanders en los EE.UU.

Ya la prensa escrita ha hecho referencias al programa y aunque son críticas o displicentes, sin embargo señalan las propuestas más sonoras y de cambio real de la clasista, injusta y reaccionaria sociedad británica construida por los conservadores. El programa entra con detalle en asuntos que le afectan a la gente de pie, a las y los currantes, a las mujeres, los jóvenes y los mayores, como son por ejemplo preocuparse por las líneas de autobús en un programa de gobierno. El autobús es el vehículo de las mujeres, los y las trabajadoras más humildes, los barrios alejados y los pueblos y presenta graves déficits de servicio y se hacen propuestas muy inteligentes para mejorar el servicio. Pensemos en España, donde al haber convertido a casi todo el ferrocarril en AVE se ha expulsado del tren a las clases más humildes y las estaciones de autobuses se han vuelto a convertir en los centros de transporte popular por antonomasia. Eso y los servicios liquidados en la España marginada y olvidada por no haber una empresa pública de transportes por carretera, que la había y Aznar la privatizó.

El ferrocarril cuya renacionalización se propone, recupera además una gran importancia en el transporte de mercancías a efectos de combatir la sociedad del carbono y el cambio climático. Se apuesta de forma clara por acabar con la sociedad del carbono y las energías alternativas. Es un programa muy ecologista y también feminista, entrando en asuntos muy concretos para las mujeres.

La reducción de jornada, la participación de trabajadoras y trabajadores en la gestión empresarial, subidas de impuestos a las grandes fortunas y empresas o recuperación en la sanidad pública, destrozada por Margaret Thatcher y que es el ejemplo de libro que sigue el PP en el reino de España o fuertes incrementos en ayudas sociales, incluidos los sin techo. Programas de vivienda pública y transformar en pública toda la enseñanza.

También la creación de banca pública. Un banco público para apoyar a los ayuntamientos y regiones menos desarrolladas y más pobres y otro de crédito para las clases populares.

El manifiesto laborista se compromete a algo muy claro y es alejar a Gran Bretaña de la dirección y tutela que en politica internacional ejerce Donal Trump y cita a Trump. Librarse de él y lo dicen con la valentía y claridad que se echan tanto de menos en politica internacional por la piel de toro. Este punto es fundamental pues Trump está jugando un decisivo papel en la expansión de la extrema derecha en el mundo, incluida España y la destrucción de los derechos sociales.

Ante la cuestión del Brexit hay algo muy claro y es cambiar la Unión Europea, pues los laboristas saben de sobra (como sabemos todas y todos los que tenemos algo de sensibilidad social) que la UE no trabaja por las clases populares e impone la austeridad. Y esa es una de las piedras de toque del programa laborista, acabar con la austeridad y eso choca con la burocracia de Bruselas y la mayoría de los gobiernos de Europa-Unión.

Gran Bretaña es una sociedad multiétnica ya y este asunto también es contemplado. Además los británicos de ascendencia de otros continentes están muy integrados en el Labour y juegan un importante papel en su dirección, nada simbólica sino muy real y efectiva.

En resumen un programa reformista muy profundo, que va a las raíces de la pobreza y la desigualdad y que sabe que para tener bienestar tiene que haber justicia fiscal y los ricos deben volver a pagar impuestos, pues no los pagan en ningún sitio, dada la gran cantidad de exenciones y privilegios de multinacionales y grandes empresarios. Proponen a escala internacional una tasa similar a la Tobin.

Deseamos éxito a Jeremy Corbyn por el bien de las clases trabajadoras británicas, europeas y los pobres del mundo. La causa de la paz y la solidaridad internacional. Por el desgaste del trumpismo al que Corbyn se enfrenta de forma clara y valiente. Hay esperanza.

Tras la sentencia de los ERE Susana Díaz debe dimitir

El PSOE de Andalucía no es consciente de lo que ha sucedido tras la sentencia de los ERE. La situación es muy grave y puede perjudicar y mucho a todo el PSOE si no toman medidas contundentes, muy contundentes. Pero todas y todos sabemos que al PSOE-A le cuesta mucho tomar medidas audaces pues es un partido clientelar y sin libertad, sostenido por aparatos profesionalizados y sin ideas ni empuje. Susana Diaz se crió a la sombra de Chavez y la encumbró Griñan. Esa es la dura realidad. Si Susana quisiera al PSOE sabría que debe dimitir. Claro estas cosas yo que soy socialista, las puede escribir y decir porque no soy ya del PSOE sino del Partido Socialista Libre Federación.
De la misma forma que digo que Griñan se ha comido un sapo más grande que la isla de Madagascar. Me llamó la atención que tras la lectura de la sentencia solo salió sonriente del acto, un señor que fue muy entendido en la materia, mucho, mucho y salió más contento que un bonsai recién podado. Claro se había librado.
Como socialista advierto que la sentencia y las múltiples chorizadas de personajillos del PSOE-A perjudican mucho no solo al PSOE sino al socialismo. Pablo Iglesias les hubiera echado a todas y todos hace tiempo. Por lo pronto la dimisión de Susana Diaz es lo mínimo que se puede pedir.
Dicho esto la corrupción es del régimen y sistémica y no solo promueve redes clientelares y «negrillos» con mando en plaza, sino también enriquece a grandes empresarios y a empresas del IBEX y mucho.

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