No voy a callar. Podemos ha dado demasiadas lecciones y ahora…

Carlos Martinez

Está claro que Podemos surge por un vacío, unos IU y PSOE esclerotizados. Está claro que surge con muchos apoyos, los que ningún grupo antisistema ha tenido nunca (me refiero a apoyos mediáticos de grupos propiedad de capitalistas). Por ejemplo Jeremy Corbyn o Sanders en sus inicios a luchar por sus liderazgos reciben durísimos ataques de todo el poder del establishment. No así Iglesias Turrión, que es cierto que los recibe, pero más tarde, mucho más tarde.

Nada es casualidad. Podemos lleva muy mal las críticas desde sus comienzos. Creyeron los ilusos que al PSOE le quedaba poco y lo iban a “sorpassar” cosa que era extremadamente difícil. Podemos que dentro de la tradición leninista, no socialista marxista o socialista laborista, desea acaparar todos los movimientos sociales y/o de protesta. Incluso se apropia del 15M con una evidente falta de respeto a la realidad y a muchas personas que estuvimos en las plazas y jamás pensamos en ser o hacernos de Podemos.

Dicho esto, a lo que voy, Podemos lo que no controla lo divide y así lo hizo con las gloriosas Marchas de la Dignidad, inventando otros quioscos sociales como Caminando o ahora con el movimiento feminista.

Podemos no responde a la tradición socialista y revolucionaria del movimiento obrero, sino a un cierto populismo interclasista, progresista y postmoderno. Sobre todo postmoderno. El movimiento obrero socialista, anarcosindicalista y revolucionario, desde sus inicios condenó la prostitución. La condenó sin paliativos, pues era esclavitud de la mujer y una desgracia para los miserables salarios de la clase obrera. Nunca fue regulacionista. Jamás. Otra cosa es buscar soluciones a los problemas de las mujeres prostituidas. La CNT tuvo una idea, los “liberatorios” que por la guerra tras el golpe fascista del 1936 no pudo llevar a cabo. Se deberían leer a Rosa Luxemburgo, Cara Zetkin, Pablo Iglesias o Anselmo Lorenzo.

Ahora tras la división del movimiento feminista y de la izquierda obrera, se trata de invisibilizar a la mujer subsumiendo sus luchas en otras que son muy dignas y las apoyamos, pero no son las de la mujer y no olvidemos, si en el género humano hay alguien explotado, violentado, asesinado y “apalizado” son las mujeres que encima son más del 51% de la población mundial. Las luchas que convergen en el 8M que es una idea que surge de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de 1910 y reivindica a las huelguistas –mujeres todas- del textil que fueron asesinadas por su patrón en Nueva York. La lucha por el voto, se sumó a estas reivindicaciones pues los hombres –todos los hombres- si podían votar a partir de la conquista del llamado voto universal que a pesar de su nombre excluía a las mujeres que fueron marginadas de las revoluciones que conquistar tal voto costó. En España fue la República la que implantó el voto de la mujer y no es casualidad que fuera la República.

En estos días –precisamente en plenas fechas del 8M- la ley llamada trans o ley Montero, contiene asuntos que dividen y crean malestar. Pero dividen al feminismo y a las izquierdas. Las derechas con la ley trans o Montero van a disfrutar, vamos se lo han puesto como a Fernando VII, cuando la crítica de muchas personas a esa ley, ni es reaccionaria, ni es machista señora jueza Rosell, ni coincide con las derechas. Podemos debe hacer lo que ni sabe, ni quiere y es dialogar y saber respetar a las y los disidentes, con las feministas abolicionistas e incluso con quienes quieren ser algo tan hermoso como padres y madres y no progenitores gestantes o no gestantes. Las mujeres que no quieren ser “personas con vagina” como unos descerebrados de una agrupación de IU de las cercanías de Madrid llamaban hace unos días a las mujeres.

No entro ya en el olvido de la reivindicación republicana, cada día más necesaria por la salud democrática del estado español o reino de España. Esto no se soluciona con comisiones de investigación cuyo resultado ya conocemos. En este olvido también entran quienes traicionan a Indalecio Prieto, Fernando de Los Ríos o Pablo Iglesias cuando dijo aquello del rey del taller… O se debieron “cargar” al legítimo Rodolfo LLopis y hacer una escisión del PSOE, para proteger la Corona, tal y como el Departamento de Estado de los EE.UU deseaba.

Ya está bien de tragar. De esta forma y por un sectarismo postmoderno solo vamos a conseguir que se logren los objetivos de las derechas y el abandono de las clases populares y obreras que ya bastantes problemas muy graves, tienen.