Antes de estallar la crisis social, económica y sanitaria, luego política internacional ya en los EE.UU y Gran Bretaña había saltado el debate sobre el socialismo como solución a la precariedad, la tremenda debilidad de los servicios públicos y el precariado. La debilitación del salario y del concepto TRABAJO, la uberización de la economía y la calidad cada vez peor de nuestras democracias liberales, incapaces de encontrar una salida social a la crisis de 2008 y tan solo neoliberal. Una sociedad cada vez más desigual a la vez que cada vez más cerca del desastre climático. Ante estos retos Jeremy Corbyn y Bernie Sanders hablan abiertamente de socialismo.

En el estado español por culpa del liberal Felipe Gonzalez y sus constantes retrocesos y renuncias el noble concepto e idea de socialismo había sido arrastrado por el barro. Manchada por incluso ser, unos adelantados de la tercer vía y haber adoptado la doctrina del mercado y la monarquía heredada de Franco. Es de hecho el PSOE el único partido que tras el pacto del 78 puede mantener la monarquía franquista y/o «juancarlista» heredada del dictador. Repetiré por pedagogía lo que ocurrió. Al objeto de lograrlo ya antes el secretario general del PSOE, Rodolfo LLopis había sido liquidado y Gonzalez hubo de capitanear una escisión del PSOE llamada inicialmente PSOE renovado. LLopis antiguo caballerista era un obstáculo para convertir al PSOE en un partido dinástico. Por tanto tal y como nos explica Joan Garcés la intervención del Departamento de estado de los EE.UU fue también fundamental. Pues bien, porqué soy tan machacón en en repetir esto, sencillo, porque estos hechos devalúan en España la palabra socialismo hasta limites insospechados para un marxista socialista y que hacen que el pueblo español identifique socialismo con poco más que gestión del capitalismo, tal vez más humana y liberal que como construir una sociedad nueva, sin clases sociales, con reparto de la riqueza (no asumción de la misma exclusivamente por el estado) y la propiedad colectiva de los medios de producción y de consumo. Por otro lado también el estalinismo le hizo y le hace un maldito favor a la palabra socialismo.

Pues bien aclarada nuevamente esta cuestión, en varias sociedades anglosajonas se vuelve a plantear la necesidad del socialismo al objeto de con métodos democráticos volver al estado social, los derechos humanos, sociales, laborales, de sexo e igualdad y ecológicos y de ahí avanzar hacia el reparto de la riqueza. Una sociedad avanzada y que avance hacía el socialismo, porque el socialismo es un camino. Con la que está cayendo, el populismo aunque sea progresista y el socioliberalismo no tienen nada nuevo que aportar y son el pasado.

El capitalismo y sus pensadores, que si que son conscientes de lo que puede llegar ante  los previsibles cambios que esta crisis-pandemia va a desatar, si entra de lleno en el debate y en la lucha y Trump es su principal ariete. Bolsonaro, La Liga Norte, el Front National francés, el monárquico VOX o partidos integristas polacos, húngaros u holandeses entre otros no son sino unas marionetas que se utilizan en beneficio de sus intereses y de los de Trump. Por tanto la respuesta a las extremas derechas no es salvar el liberalismo, es anteponer el socialismo como algo imprescindible para conquistar derechos y libertades y no permitir el avance o la solución a la crisis del coronavirus con la extensión de la miseria, la ausencia de libertad y la liquidación de las conquistas históricas de la clase obrera.

Las extremas derechas son brutales, sus criticas al gobierno Sánchez-Iglesias son de no tener verguenza, ni principios, con un cúmulo de mentiras y una chula desfachatez plagada de demagogia. Pero claro el Gobierno no se lo pone difícil, todo lo contrario.

Por tanto, incluso con grandes dosis de realismo y de fabianismo, pero la reivindicación socialista es la única forma de frenar a estos energúmenos. Lo realista es plantearse en el caso español, medidas necesarias y volver a la senda de las nacionalizaciones, revertir todo lo privatizado a público. Crear una potente banca pública, no poner todos los millones de las ayudas a vivienda, autónomos, pymes y alquileres en manos de los bancos privados, donde el ICO vuelve a ser la misma mierda que ideo Solchaga, (que pone un dinero que no gestiona y encima los muy taimados se hacen publicidad) el ministro ultraliberal de Gonzalez. A esto hemos de añadir algo, no pagar la deuda. La deuda es impagable, es injusta y no se puede, no se podrá pagar jamás. es una cadena al cuello de las clases populares y la excusa perfecta para los conservadores liberales al objeto de aplicar recortes.

El socialismo aspira, defiende el reparto de la riqueza y hay dinero para todo. Mucho dinero. Juan Torres amigo y gran economista nos lo ha recordado estos días en magníficos artículos. Pero donde está el dinero. Esa es la cuestión. Estos días, el PP, VOX, Cs lo piden todo y dinero para todas y todos, vamos para algunos en realidad, pero a la vez no pagar impuestos. La CEOE despues de haber deslocalizado la industria española junto con la Unión Europea, exige no pagar impuestos. Nadie va a pagar impuestos, excepto los que tenemos y seguimos teniendo una nomina. Solo una nomina y curiosamente la mayoría no nos negamos. Pero que ocurre con el dinero ¿Donde está el dinero? Sencillo los ricos y las multinacionales llevan ya muchos años sin pagar impuestos reales por sus beneficios. Bancos españoles, grandes fortunas españolas, dineros de la corrupción sea coronada o no y el dinero de las mafias de la droga, la prostitución y las armas opera en Paraísos Fiscales y por tanto evade impuestos a lo bestia. Pero es que en la UE, en el reino de España hay otra formula de evadir impuestos y son las SICAV unas sociedades de inversión, en realidad una formula de paraíso fiscal legal que debiera ser inmediatamente derogada, si hay verguenza y valentía.

Todo esto y muchas más cosas son reflexiones y propuestas de un socialista que todas y todos los socialistas debiéramos no solo decir, sino implementar, es decir, llevar a la práctica.

Por culpa de las SICAV, los paraísos fiscales, la corrupción política, real, de los grandes defraudadores y especuladores de capital, amen de las mafias, al no tocar sus capitales hubo que recortar en sanidad, educación, pensiones…

Por tanto la reivindicación del socialismo nuevamente debe regresar, nuevamente ha regresado. Si no proponemos medidas políticas de cambio real no podremos conquistar los corazones de tanta gente que sufre, va a quedar parada o que a perdido toda esperanza. Lo primero, como queremos repartir, hemos de decir que hay dinero, donde está y exigir que lo devuelvan, desde la realeza a las grandes empresas y bancos.